El abordaje de la hemianopsia homónima: por qué importa consultar con un neurooftalmólogo

La hemianopsia homónima puede pasar desapercibida o mal interpretada si no es evaluada con enfoque neurooftalmológico. En este artículo, te explico cómo el diagnóstico correcto puede cambiar el pronóstico funcional y mejorar la calidad de vida del paciente. Y si sos especialista en oftalmología o neurología, contá conmigo para una interconsulta.

Dra. Lucía López Jerez – Oftalmóloga / Neurooftalmóloga

1/28/20262 min leer

Cuando el campo visual se parte en dos

La hemianopsia homónima es una alteración del campo visual que provoca la pérdida de visión del mismo lado en ambos ojos. Su origen no está en el ojo, sino en lesiones del cerebro: en el lóbulo occipital, la radiación óptica o el cuerpo geniculado lateral. Aparece comúnmente tras un ACV, traumatismo, tumor o enfermedad desmielinizante.

Aunque no genera dolor, ni siempre se percibe de inmediato, su impacto en la vida diaria es profundo. Afecta la lectura, la orientación, la movilidad y hasta la seguridad al caminar o conducir. Muchos pacientes no saben que han perdido visión: se adaptan, se frustran o evitan ciertas situaciones sin entender bien por qué.

El rol del neurooftalmólogo

Frente a este cuadro, oftalmólogos generales o neurólogos pueden sospechar que algo no anda bien. Pero es el neurooftalmólogo quien está capacitado para conectar lo que ve el ojo con lo que interpreta el cerebro. Su mirada clínica permite detectar signos sutiles que muchas veces se pasan por alto.

Mientras el oftalmólogo general suele centrarse en la estructura ocular —retina, mácula, cristalino—, y el neurólogo en el sistema nervioso central, el neurooftalmólogo integra ambas dimensiones. Evalúa campos visuales, reflejos pupilares, movimientos oculares y correlatos anatómicos en estudios de imágenes. Además, sabe cuándo una pérdida visual responde a una sola causa o es el resultado de múltiples factores superpuestos.

Muchos pacientes con hemianopsia también tienen retinopatías, maculopatías o defectos ópticos que pueden empeorar la situación. El NOF distingue cuánto de lo que ve el paciente depende de la vía visual y cuánto del ojo, y ajusta la estrategia de acuerdo con eso.

¿Cuándo consultar con un NOF?

Siempre que haya síntomas visuales sin causa ocular clara, tras un ACV, un traumatismo o una cirugía neurológica. También si hay lesiones cerebrales en zonas visuales, o si la lectura y la orientación se ven comprometidas sin explicación evidente.

La consulta con un neurooftalmólogo permite diagnosticar con precisión, orientar el pronóstico y definir si el paciente puede beneficiarse con rehabilitación, ayudas visuales o intervenciones específicas.

El INN como referencia clínica

En el Instituto NeuroNahas abordamos estos casos de manera integral. Desde la primera consulta, realizamos una evaluación completa que articula visión y neurología, con estudios complementarios cuando son necesarios. Trabajamos en red con otras especialidades cuando el caso lo requiere.

Además, contamos con talleres específicos de rehabilitación para personas con hemianopsia. Estos espacios están diseñados para entrenar estrategias que ayuden al paciente a recuperar su autonomía: desplazarse con seguridad, reorganizar su entorno, volver a leer o usar pantallas, adaptarse funcionalmente al nuevo campo visual. Esto reduce riesgos, mejora la calidad de vida y evita el aislamiento.

Conclusión

La hemianopsia homónima no es solo un diagnóstico. Es una condición que impacta la vida real, que puede ser malinterpretada y muchas veces no recibe el abordaje que merece.

Un diagnóstico preciso, una estrategia funcional y el acompañamiento clínico adecuado pueden transformar la experiencia del paciente. Y eso, en el INN, lo hacemos posible todos los días.